Opinión Pública

YO ACUSO A LA COALICIÓN NACIONAL

Denis Silva García

Agosto 2020

En el exilio

No me sorprende que el PLC cometiera la desfachatez de pedirle a la OEA que el matrimonio que sostiene desde el 98 con el sandinismo (Modelo Bipartidista) se prolongue después del 2021, tampoco me sorprende escuchar a Medardo Mairena, que defienda a su partido el PLC.

Pero los "líderes" de la Coalición nos quisieron vender al PLC, YATAMA, PRD y los MRS, como parte de la solución en unas elecciones.

¡No me Jodan!!

Muchos de lo que estamos en el exilio empezamos a dudar de todo aquel que en nombre de la UNIDAD promueve la IMPUNIDAD en unas elecciones con el Despota. No hay LIBERTAD sin Justicia

La comunidad internacional al igual que la inmensas mayoria de nicaragüenses estamos hartos, hastiados, cansados de la ineptitud, venalidad y egoísmos de la oposición funcional que lo único que han hecho es oxigenar la dictadura y velar por sus intereses partidarios que han demostrado hasta la saciedad no servir, son incompetentes, corruptos y aliados de la tirania.

Por desgracia, en lugar de oposición, con cierta coherencia política, lo que existe en el país es un intento de formar una coalición electoral. Una coalición electoral es radicalmente distinta de una coalición política, organizada para combatir la dictadura, no solo con un programa de lucha, sino, bajo una línea de acción de masas.

Sencillamente, porque toda organización política combativa requiere condiciones que hagan previsible el flujo de la lucha de masas, y se centra en organizar y en encabezar tales luchas. Mientras, para una organización electorera, el flujo autónomo de la lucha de masas es indeseable. En especial, porque para una organización electorera las masas sólo sirven para votar.

En las actuales condiciones, una coalición electoral es una convergencia de agrupaciones de todo tipo y de todo tamaño, sin vínculo con algún sector social, sin trabajo de masas, sin programa político, agrupadas por ahora en torno a reformas electorales que deberán negociar (supuestamente en mutuo beneficio) con el poder policíaco establecido por Ortega.

Esta propuesta electorera debilita a los mismos miembros de la Coalición a medida que pasa el tiempo, porque gradualmente aumenta la urgencia de negociar con Ortega, y aumenta el rol de éste y las consecuencias de lo que él decida.

Dado que no participar en las elecciones por falta de condiciones sería una derrota en toda la línea para la Coalición, que no tiene otra alternativa. La tesis electorera es una camisa de fuerza, en vista que la Coalición la asume como la única salida.

Un estratega de verdad nunca asumiría que el rival dejará de usar las ventajas de la correlación de fuerzas. Sino, que el estratega se propondrá neutralizar esa ventaja actual de Ortega por medio de enfrentamientos tácticos. La pregunta es ¿cómo piensa la Coalición derrotar a Ortega antes de negociar con él?

Félix Maradiaga, del Consejo de la UNAB, dijo que el objetivo de la Coalición Nacional no son las elecciones, sino un cambio de todo el sistema político. Esta Coalición –afirma- no nace con fines estrictamente electorales.

Maradiaga mintió. Los estatutos, en el primer acápite de la Misión de la Coalición se enucentra que el propósito de la misma es “transitar de la dictadura a la democracia con elecciones libres”. Y eso es lo que hace una organización electoral.

Es decir, la Coalición confía la posibilidad de sus conquistas futuras a un proceso electoral con Ortega, en las actuales circunstancias abusivas.

Del resto, un “cambio total de sistema” es una expresión demagógica, porque no significa un compromiso concreto con construir sistema alguno. Es un comodín o joker que Maradiaga puede definir a su conveniencia, lo que confirma que nunca fue objetivo concreto de la Coalición.

Hemos perdido mucho tiempo falta EFECTIVIDAD, si no pueden, dejen a nuestros jóvenes estudiantes tomar decisiones y el verdadero liderazgo.